lunes, 21 de enero de 2008

MIS HIJOS SON LOS LIBROS


El pasado lo encuentra a uno donde sea. El sábado tuve la oportunidad de hacer un recuento lento y desorganizado con mis últimos seis años de vida. Tengo una biblioteca que promedia los seis mil y pico títulos y que es uno de mis logros como amante de los libros y ávido lector. Hay de todo, pero mayormente poesía, narrativa, filosofía, arte, historia y documentos contemporáneos. En ese orden.

El asunto es que cuando vivía con mis padres la tenía lindamente organizada y era una niña arregladita y bien portada, pero cuando me fui de la casa todo se vino abajo. Digo, mi consentida biblioteca fue encajonada y disgregada en dos partes: conmigo y donde mis padres. Luego en mi periplo por esta ciudad, fue creciendo y disgregándose conmigo y en las casas que viví.

Así que llegué a Naciones Unidas, un populoso condominio en Amatitlán donde viví cerca de tres años y en la breve casa fui arreglando de nuevo a mi crecida biblioteca hasta encontrarla una adolescente que me acompañó en mis juergas, enamoró a varios amigos y me ayudó en la conquista de algunas chicas.

Luego tuve que dejarla de nuevo y la abandoné para irme de regreso con mi amante: la ciudad. En aquel entonces compraba muchos libros y ni modo, el conteo seguía adelante... hasta que la casa de Naciones, nombrada "La Molécula" por los amigos consuetidinarios (porque era la casa H2... nomenclatura química de una molécula de Hidrógeno) fue vendida por mis padres y me urgieron desocupar mi biblioteca.

El sábado fui invadido por un ejército de cajas de libros, bolsas con papeles, una guitarra y una pelota de basketball. Tengo libros hasta la coronilla y haciendo un estimado, sí, casi llego a los siete mil con todo lo nuevo que poseeo. Los he leído casi todos. Aun siento la derrota que me dio la abrumadora escritura de El Capital y el abandono de La Montaña Mágica de Thomas Mann.

Muchos meses malditos se cuelgan en las tapas de los libros, algunos sirvieron de portavasos, portaceniceros y para picar drogas. Uffff, si hablaran.... ahora que mis días son tranquilos y me reconcilié con la vida, encuentro a mi biblio madura y con cicatricez dentro y fuera. Algunos títulos con los bordes doblados, algunas hojas rotas o manchadas por líquidos raros, caminos de termitas y anotaciones ajenas. Mi biblioteca es un reflejo de mi persona.

Por eso considero a cada uno de esos seres individuales como un hijo. Y vaya que tengo bastantes y siguen apareciendo. Leer es procrear.

22 comentarios:

A las lunes, enero 21, 2008 8:43:00 a. m. , Anonymous Elena ha dicho...

Este señor es un genio de la narrativa!!!!!! Guau Juan Pablo, me habían recomendado tu sitio pero nunca me imaginé que fueras tan bueno en eso contar TODO!!!!! Me siento abrumada por tanto que cuentas y tan bien que lo haces, me gustaría conocerte.... un beso!

P. Qué poema más lindo el de abajo!

 
A las lunes, enero 21, 2008 8:46:00 a. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

Gracias Elena por tu visita y tus comentarios, bienvenida y seguimos en contacto.

 
A las lunes, enero 21, 2008 10:30:00 a. m. , Blogger Moniquita ha dicho...

Entiendo tu sentir Elena... A mí me pasó lo mismo y un par de lecturas después de la "recomendación" al blog ya estaba enamorada de este TALENTOSO escritor y cirujano de lo cotidiano!!! Sos lo máximo Juan Pablo... De veras que sí! :o) PS: Detesto a Maradona (sorry si toco un nervio por ahí), pero definitivamente, los comentaristas son GENIALES! No sé si es cierto (porque no me consta), pero siempre me ha sonado a increíble lo del comentarista de partidos de fut que es ciego... NO MANCHES!!! Eso es nato y lo demás son casacas!

 
A las lunes, enero 21, 2008 1:12:00 p. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

Muchas gracias Moniquita por tus palabras. Simplemente me sonrojo (vaya... soy chiviado), no hay problema con Maradona, insisto, no soy fanático del fut, jejeje. Y de verdad me gustaría conocer qué onda con el famoso comentarista ciego... ¿cómo chingados le hace? Un abrazo!

 
A las lunes, enero 21, 2008 2:02:00 p. m. , Blogger CHC ha dicho...

Bella la analogia. Con tus palabras me transportas hasta ese dorado lugar donde estan tus hijitos los libros. Cuidalos, amalos y nunca los prestes!!!

El que desee leerlos, que vaya a tu casa y te lleve un pastel...jajaja.

 
A las lunes, enero 21, 2008 2:05:00 p. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

Felicitaciones por tu Biblioteca Juan Pablo, yo tambien me considero fiel amigo de los libros. De vez encuando visito librerias de la zona 1 de libros usados, se encuentran tesoros, muchas veces la gente no sabe lo que tiene (hablando de riqueza literaria) y lo va a vender por pocos quetzales. Tambien soy de los que en alguna época de mi vida hice uno de los múltiples usos que se le dan a los libros, para nivelar la mesa de noche.
Saludos....Federico.

 
A las lunes, enero 21, 2008 2:10:00 p. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

CHC: Me gusta eso de que vayan a la casa con pastel, yo pongo el café!!!! Jaja, saludos Chachi.

FEDE: Si supieras la cantidad de esos libros que provienen de las librerías de viejo, no me lo creerías. Estos artículos necesarios para el saber humano y artículos de lujo en Guate, no queda otro remedio que comprarlos de segunda (eso sí, cuidando que no estén rayados). Saludos mano.

 
A las lunes, enero 21, 2008 3:00:00 p. m. , Blogger Fiamma ha dicho...

En estos días es difícil conocer personas que tengan una biblioteca como la tuya... Felicidades!!!

(Qué envidia.. pero de la buena!!)

 
A las lunes, enero 21, 2008 3:07:00 p. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

Ya sabes Fiamma, a las órdenes. Y según sugerencia de CHC, la visita vale un pastel, jajaja. Saludos!

 
A las lunes, enero 21, 2008 5:40:00 p. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

Linda Narrativa Juan Pablo, sentí como si estuvieran hablando de mi mini colección de discos.
Seguí adelante compadre.
David Lepe.

 
A las lunes, enero 21, 2008 5:44:00 p. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

LEPEEEEEEEEE!!!!!! Qué bueno que visitas compadre, sabes que siempre sos bienvenido y gracias por el comentario, tendremos que cambiar algunos libros por discos. Un canje justo mano, saludos!

 
A las martes, enero 22, 2008 9:09:00 a. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

Mi queridisimo JP definitivamente mano, se lo que se siente sentarte y contemplar una coleccion de esa magnitud, a mi me pasa por ejemplo con mis discos que rascan los nueve mil ahahaahah y a mucha honra la mayoria originales, en este caso no solo disfruto de la música en si, si no del hecho de abrirlo y sentir ese olor a nuevo y descubrir muchas veces grandes obras de fotografía y diseño, lo mismo con los libros nada como el olor a libro nuevo pero tambien a viejo, y no saber que esperar de esas páginas delante de vos. Siempre da gusto esa extraña sensación de orgullo cuando alguien te dice " ala puta vos tenes este libro..!!" hjahahah es como con tu analogia con los hijos, te sentis orgulloso como cuando te dicen que tu hijo es lo máximo, asi que mientras la billetera lo permita, siempre sera bueno sumergirte en ese maravillosa dimensión de perderte entre libros y discos y salir con la conciencia tranquila de la tienda y decir " que pisados..me lo merezco"

Saludos Brother!!!
ALVARO S.

 
A las martes, enero 22, 2008 10:29:00 a. m. , Blogger GabRiEl WoLTke ha dicho...

1. yo si tengo clavos, si se meten con maradona, jaja pajas
2. david lepe no era de monitor tambien?
3. si las bibliotecas son un reflejo de las personas, yo soy una persona chiquita, y prestada de muchas otras.
4. seguramente sirven para picar drogas... en alguna etapa me sirvieron de regla y de plataforma para armar maquetas.
5. un brindis por tu pequeña alejandría.

 
A las martes, enero 22, 2008 10:39:00 a. m. , Anonymous susana ha dicho...

Juan Pablo...a estas alturas, sabés el significado que tienen los libros para mí.
Y huelga decirte el placer que significa encontrar quien les llame "hijos".

Sin mis propios libros, yo sería menos que nada. Están llenos de rayas, amarilleados, comentados al paso, con cientos de papelitos en el medio y restos de sustancias de dudoso origen. Las tapas parecen haber sobrevivido a un bombardeo...y cada vez que los vuelvo a tomar para que me den una mano, están ahí, quizás escondidos ó peleando el espacio, pero ahí para mi supina ignorancia. Y para custodiar mi alma.

Te mando un abrazo. La Cueva es tu casa.

 
A las martes, enero 22, 2008 1:04:00 p. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

ÁLVARO: sin duda mano, el placer de comprarse un disco o libro es de pocos. Digo, que lo entiendan. Porque seguramente hay gente que simplemente compra pirata o baja las canciones del internet (ejem, autojalón de orejas) o que otros pues simplemente piensan que porque todo está en Internet, no se necesitan libros. Y tienen razón. Lo nuestro es fetichismo. Un abrazo compadre y a ver qué día de estos pues! jajaja.

GABRIEL: 1. jajajaja, levantando pasiones El Pelusa!
2. Sí, era de Monitor y ahora trabaja en la sección cultural de Siglo Veintiuno.
3. Pero persona en fin y con gran talento para las letras mano.
4. Un nuevo uso para los libros que nunca hubiera imaginado...
5. Brindo con vos!

SUSANA: Gracias por la visita y bienvenida. Es lindo compartir con otros librófilos experiencias, somos... ¿altruistas? al adoptar tanto libro, y a cada rato, y uno tras otro y joder, como si uno tuviera apartamentos gigantescos y todo lo demás. La ventaja que el mantenimiento es cuasimínimo! Un abrazo y por allí estaré llegando a La Cueva para refugiarme de todo esto.

 
A las martes, enero 22, 2008 2:52:00 p. m. , Blogger Fiamma ha dicho...

A ver... y qué pastel es tu preferido? jejejej ;) Saludos JP

 
A las martes, enero 22, 2008 3:25:00 p. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

A ver, a ver...... pues hay varios, pero tendría que decir que el Fresas con crema guarda un lugar especial. Tiramisú, también. Aunque me gustan los bizcochos como Relámpagos de manjar o turrón. La crema catalana no cuenta como pastel pero es dulce y rica como la lectura.

 
A las miércoles, enero 23, 2008 4:02:00 p. m. , Blogger Duff Man ha dicho...

Mi colección es pura "palomita de niño" en comparación a la tuya. Felicidades, y alejate de cualquier individuo sospechoso, con ansias de pirómano/cleptómano/mitómano.

 
A las miércoles, enero 23, 2008 4:10:00 p. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

Jajajajajaja, me cagó de la risa tu comparación!!!!!!! Y seguro que me alejo de ese tipo de gente, no te aguevés...

 
A las jueves, enero 24, 2008 9:13:00 a. m. , Blogger rossana ha dicho...

Recién llego aca, de casualidad. Desde Montevideo, Uruguay. Muy enriquecedor tu blog. Veo que aquí se aprende. Yo también tengo biblioteca. Algunos hijos han emigrado. Sin pastel. Pero los sigo prestando.Soy incorregible. Y soy codiciosa. Cuando voy a alguna librería de nuevos o usados, los acaricio y los compro, si tengo dinero. Y si no, me voy maldiciendo mi honestidad...
Si tenés tiempo te invito a mi blog: "El cristal con que se mira", aunque te advierto que allí solo encontrarás mis textos, que no están en ningún libro.

 
A las jueves, enero 24, 2008 9:24:00 a. m. , Blogger Juan Pablo Dardón ha dicho...

Pues bienvenida Rossana! Siempre es un gusto tener visitas y máxime con los mismos gustos por los libros. Seguro hoy llego de visita a tu casa! Saludos y un abrazo!

 
A las lunes, marzo 24, 2008 10:07:00 a. m. , Blogger Ernesto Schutz ha dicho...

Esos hijos son de lo mejor, siemrpe te ayudan y no te dan problemas.

 

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