martes, 25 de noviembre de 2014

LAS COMPRAS

“Voy a comprarme el Playstation 4 con el Modern Warfare para tener algo en que entretener a los niños los fines de semana. Ya están grandecitos y hay que ponerlos a hacer algo; si no, agarran calle y allí solo mañas aprenden.

Pero para poder jugarlo, no puedo hacerlo en la tele viejita que tenemos, así que mejor compro la Samsung de pantalla plana, inteligente y que ya trae 3D, así jugamos como se debe; además, así miramos mejor Combate y a las modelos que están buenas. Ni qué te digo, imagínate ver allí los partidos de la Champions…

La tele ya es ‘inteligente’ y para aprovecharla voy a comprar el Tigo Star o el Casa Claro para ponerle Internet a la televisión y así poder ver por el Crackle todas las películas y verlas de ahuevo, no chafa, como se miran cuando son piratas. Además, las podés guardar en la tele porque ya graba todo, mano.

Para eso hay que comprarle un disco duro externo y el chavo de la tienda me dijo que con uno de 5 Teras alcanza de maravilla, y así voy a grabar todo en alta definición para poder verlas después; adiós al disquerío de licas chafas.

La tele viejita se las doy a los patojos, en su mueble y para que quepa, sacaré la librera y aprovecho el siete de diciembre en la quema del diablo, a prenderle fuego al librerío ese, total, ni se lee en la casa.

La nena fijo se pone celosa, pero ya tengo su regalo, le voy a regalar un iPad que me dieron con la tarjeta de crédito que me ofrecieron por teléfono, ya la estrené y saqué dos iPhones 6, uno para mí y otro para la novia. Mi mujer que se aguante con el Blackberry.

Lo bueno es que la tarjeta aguanta con todo y, ni modo, se compra y ya luego se mira qué se hace. Me cayó de maravilla porque las otras tres las tengo topadas y ya hice convenio de pago, aunque la nueva tarjeta dice que unifique deuda con ellos y así hago un solo pago. Yo creo que me animo porque a mí, las penas se me pasan comprando”.

Conversación escuchada el sábado por la noche en un bar. El hombre tendría alrededor de 30 años y charlaba con su amigo. Antes de irme, pidieron una botella de whisky etiqueta negra, una reluciente tarjeta con los números brillantes fue aceptada en la caja del antro. El hombre estaba radiante y usaba el uniforme de un banco del sistema).

lunes, 24 de noviembre de 2014

EL NUEVO INQUILINO


Estos ruidos nuevos
Las paredes como la vida en blanco
El rumor de la refrigeradora habla en un idioma que no conozco
Es el arameo de las máquinas
Rezando las horas divinas
Acá no tengo sol ni ventanas al exterior
Pero sí agua
Mi nuevo apartamento es una bola de cristal de la lluvia
Llueve y se inunda todo
Una vez tuve una mascota amorosa
Todo ladrido me recuerda a ella para siempre
Un perro aúlla desconsolado traduciendo esto
Es el arameo del desconsuelo
Alguien arrastra muebles en el segundo piso
Alguien que no existe arrastra algo en el piso vacío
Allá arriba no hay nadie
Es una campana sin badajo
Ecos escurren de voces cuánticas
Los ruidos deshabitados
Han de ser mis cadenas
Que cual perros
Trato de dejar perdidas en cualquier lado
Y encuentran el camino de vuelta
A lamerme las heridas
Sin sanarlas

martes, 18 de noviembre de 2014

ESCOJAN SU BANDO


Hay días preciosos en que uno se enamora de la vida y piensa que todo va a estar bien, que el país se encamina a rumbos menos oscuros y que algo empieza a brillar en las altas esferas jurídicas y políticas. Que el periodismo, ese que se imagina uno cuando entra a la facultad, puede existir.

Pero no. La semana pasada me hizo recordar que esa idea, es eso nada más. No pasa por las fronteras de lo posible una Guatemala que pueda levantar la cabeza. Pareciera que la esperanza está retenida en aduanas de la portuaria y el trámite para sacarla es ese engorroso proceso burocrático de mordidas, papeleo y compadrazgo.

Le negaron el antejuicio al diputado Gudy Rivera, luego de tener pruebas del delito de tráfico de influencias, esfumándose así –nuevamente – la posibilidad de poder llevar a juicio a uno de esos personajes nefastos de la vida política de este terruño, y sentar así un precedente histórico. Pero no, se devela que jueces y magistrados son títeres y de honorables, nada. Asco. Con clarísimas excepciones, definitivamente.

A inicios de la semana, la columna de opinión de Martín Banús, donde de manera peyorativa se dirigía a la población indígena de Guatemala, le termina de botar el repello a la maquillada y políticamente correcta fachada de sociedad que aparentamos ser.

El pensamiento racista y discriminatorio (producto de la ignorancia) está en la programación social y hay que luchar con dientes y uñas para borrarlo de una vez por todas. Es tarea de los colegios y universidades privadas, que es donde más se reproduce y perpetúa el ciclo de machucar la dignidad del otro.

Cuando nuestros niños no miren al otro con temor, entenderán los puntos de convergencia y las soluciones serán muchas, miles, a problemas estructurales. Educadores: es tarea de ustedes romper con esa brecha entre urbe y campo. Y no me refiero a los maestros, que conozco muchos entregados a esa digna tarea, me refiero a los dueños de los establecimientos, a los empresarios (algunos avorazados poco éticos) en que estamos delegando la educación del futuro de nuestro país.

El examen de conciencia y repaso de los errores y horrores del conflicto armado es la solución a ello para romper. No le fue tan mal a Japón ni a Alemania, mírenlo de esa manera, yo por eso no le creo la falsa promesa del supremo líder rojo populista que nos llevará al Mundial. No, nos llevará el trabajo de la nación, no un monigote.

Repasar y asumir los errores de ambos bandos, acabará con los Martínbanuses y el resto de apologistas del sistema racista y de castas en que vivimos, y que se beneficia del erario público a costa de chuparle la sangre a los que les cargamos. Son especie en extinción y cada vez menos, ¡ojalá!

A todos ustedes, los políticos enraizados al poder, ministros de sí mismos, empresarios vende patrias, mamando de las arcas nacionales. Me asquean. Todos ustedes no son este país. Son la enfermedad y como tal, hay que erradicarla por salud de todos los que esperamos hacer algo de la Guatemala en que vivimos. 

Y no soy socialista, ni comunista, ni libertario, ni populista, ni popular, ni liberal. Soy un ciudadano que se da cuenta de las cosas y que me enojo cuando el estado (los políticos de turno) veda ese acceso a la justicia, a la salud, de libertad de empresa, de opresión a las iniciativas.

Ser político en este país es la única carretera en buen estado para el enriquecimiento rápido - ilícito. Esa premisa, nos hace ver lo mal encaminados que vamos.

Escojan su bando, funcionarios. Eso sí, recuerden que la historia nos ha enseñado que su calaña, esa lacra de gente a la que pertenecen, lleva las de perder.

lunes, 17 de noviembre de 2014

INTERSTELLAR


Paolo Sorrentino filmó La Gran Belleza, una película que se levanta sobre los hombros de Federico Fellini y es un largo homenaje a este cineasta, un homenaje fabuloso, mágico, perfecto que nos transpola la Roma de 1972 con la Roma contemporánea. Una historia magnífica y filosófica. No roba a Fellini, le agradece.

Podría decir que algo así es Interstellar de Christopher Nolan, un homenaje a la gran ciencia ficción, al cine de ciencia, a los guiones labrados entre fórmulas y astrofísica. El otro hermano Nolan, Jonathan, apuntala junto a Christopher una historia sólida como solo los grandes pueden hacerlo.

No oculta la obvia referencia a 2001: Una Odisea en el Espacio, de Stanley Kubrick, ni al guión escrito por Arthur C. Clarke. Los Nolan hicieron bien la tarea y se asesoraron del astrofísico Kip Thorne, un especialista en relatividad, un heredero de Einstein. Por razones obvias y de entendimiento general, se obviaron ciertos detalles de física dura como explicar el asunto del tiempo y la gravedad, que si bien nuestro entendimiento de ciudadanos de a pie lo simplificamos para no hacernos bolas, ya en ecuaciones, es un camote distinto.


Aunque las teorías astrofísicas ya han caminado algunos metros más allá de la simple E=mc2 (algunos dirán que no es simple, sino todo lo contrario, pero bueno, todo es relativo); acá se centran en ella como caballo de batalla dejando fuera la teoría de cuerdas que complementa tan bien el rollo. Pero esto es discusión de bar.

Este filme quiere ser “la” película que marque a las generaciones como lo hizo 2001 en la década de 1970, Blade Runner en la de 1980, Contacto en la de 1990. Alrededor de esos hitos se levantan las Star Wars, las Star Trek, inclusive la familia de cine de cómic tan igual toda. Menos Watchmen, que es una obra de arte por sí misma.

El componente filosófico de Interstellar es una conciliación entre materia y espíritu; es decir, nos lleva a la frontera agnóstica. El amor logra solucionar ecuaciones y viceversa. No molesta, está bien diluido y la trama sucede más allá de la simple y raquítica relación de pareja, acá el futuro de la especie nos manda y es un amor distinto que muchas veces se olvida.

El filme me terminó de ganar al mezclar instantes de acción, determinantes, de ciego heroísmo con la literatura. El poema Do not go gentle into that good night, de Dylan Thomas recitado por Michael Caine, suena tan bien que eriza la piel.

Le recomiendo que vaya a verla, un cine de Hollywood distinto, tanto que se le achaca que siempre es igual, pues aproveche. Entienda eso sí, son tres horas donde no hay música pop, escenas de amor eterno y sufrido, explosiones efectistas. Encontrará en Interstellar una historia apoyada en la ciencia, que traspasará generaciones. Un poema visual, categoría que sólo el buen cine alcanza.