lunes, 31 de julio de 2017

SAM SHEPARD, POETA



Sam Shepard es un artista que apareció en todos lados como un actor de papeles secundarios. Un equis, el relleno de los filmes, dando volumen y consistencia a películas no siempre buenas, mediocres, que engrosaban el mundo del cine y la industria.

Cuando viví en Minnesota de adolescente, en la clase de literatura, encontré un libro de poesía de él. Así lo conocí antes que en la gran pantalla. Nunca vinculé su nombre de autor a la del actor. Descubrir que fueron lo mismo hace como diez años, fue una grata sorpresa. 


Les comparto acá nueve de sus poemas, que son a mi criterio, joyas de la cotidianidad. Hizo además teatro y lo escribió: fue un hombre dedicado al poder de la palabra. Hoy me entero que dejó este mundo a los 73 años. Que su legado, no muera contrario a su carne.



1

me encontré con la doble de “la Estrella”
al abrirse hacia los lados la puerta del ascensor
y yo salía
y ella entraba
a las cuatro de la madrugada
y vi que estaba absolutamente drogada
le pregunté qué había tomado
dijo 6 Valium y Vino Blanco
porque hoy era el último día de rodaje
y le pareció que había que celebrarlo
cogiendo con alguien del equipo
y drogándose
porque éste era su pueblo
y ella iba a quedarse
mientras nosotros nos íbamos
y la tortura de no ser más que una doble
dejada atrás
en un pueblo en el que le dolía haber nacido
estaba destrozándola ahora 
de verdad
y eso hizo que volviera a avergonzarme
de trabajar como actor en una película
y provocar ilusiones tan estúpidas
de modo que me la llevé a mi habitación
sin planes respecto a su cuerpo
y ella se sintió desesperadamente decepcionada
intentó arrojarse por la ventana
y le dije que no valía la pena
“no es más que una película estúpida”
“no tan estúpida”, dijo ella, “como la vida”.



2

hubo una época en que Mamá llevaba un 45
yo colgado de una cadera
y la pistola en la otra
vivía en una comunidad de mujeres
esposas de pilotos
en cabañas metálicas prefabricadas
llovía constantemente
las esposas estaban inquietas
sin sus maridos
la selva estaba infestada de japoneses
que robaban la colada de los alambres
las mujeres disparaban a la menor provocación
a veces contra la sombra de otra mujer
a mi Mamá y a mí nos dispararon una vez
fue su mejor amiga
las balas dejaron grandes agujeros mellados
en las paredes de hojalata
más adelante encontré una calavera de japonés
junto al depósito de agua
las hormigas salían
de un agujero de bala
justo en la sien



3

La buena suerte 
consiste en caer
del lado izquierdo
del Azar

La buena suerte
consiste en caer
más allá de mi cabeza

La buena suerte
consiste en estrellarse
contra los árboles

Todo el mundo se queja



4

A ver si lo entiendo

¿Dices
Que te tortura el no poder escribir
O que
No puedes escribir porque estás torturado?

¿Dices
Que en estos tiempos te han convertido en un escéptico
O que
Estos tiempos confirman tu escepticismo?

Mira, voy a decirte una cosa
Preferiría tener que echarles el lazo a las reses
Que hablar de política contigo

Preferiría caer borracho perdido
Debajo de un camión de remolque

Tu desesperación es más aburrida
Que el Merv Griffin Show

Tu gimoteante lloriqueo
Tus grandes soluciones baratas para la delincuencia

Levanta el culo y ponte a cocinar
Haz con tu tiempo
Lo que quieras
Pero no malgastes el mío



5

ambas rodillas en tierra
los codos metidos en la noche

es cierta
esta profunda conexión
es indudablemente cierta

la tierra transmite un mensaje
lo exhala
lo capto al inhalar

mofetas
conejos muertos
el calor del día se escapa

tú estás en un tren, lejos
te veo mirando por la ventana
a las afueras de Salt Lake City

yo estoy aquí
colgando de la ventana



6

horribles voces idiotas de dibujos animados
animalescas voces idiotas de dibujos animados
mientras gime el viento marino
y los barcos de turistas
se acercan con su necia sonrisa

montones de peces muertos 
flotando
montones de peces muertos

ahora un grito fingido
sirenas de verdad
breves estampidos

vaho de Tequila
en la piel de la mañana



7

El insomnio es una cadena
El insomnio es un lazo
El insomnio es un círculo vicioso

Ahora mismo
Dentro de mi cabeza
Dentro de los huesos

Gira mi cuello
Se mueve el cartílago
Me gusta el ruido de mis huesos

En medio de esta emergencia
Pienso en ti
Y sólo en ti

En medio de esta sangre insomne
Tus labios rosados
Tus brazos extendidos hacia arriba

No puedo respirar sin ti
Pero este círculo de costillas
Sigue funcionando por su cuenta



 8

 ¿Por qué pienso
“Este tipo está completamente loco”
Sentado en un bar de pueblo
Vestido con un traje de terciopelo negro, con chaleco
Oliendo a Marica de la Calle Catorce
Con un tic nervioso en unos ojos pardos
En los que casi no se ve la pupila?

¿Por qué pienso
“Este tipo está chiflado”
Cuando pregunta si ha nevado alguna vez en San Francisco
Si Herb Alpert toca a veces música clásica?

¿Por qué pienso
“Este tipo está loco”
Cuando me dice que tiene muchísimo talento
Pero le falta tiempo para desarrollarlo?

¿Por qué pienso
“Este tipo está como ternero”
Cuando coge la jarrita de la leche
Y la llama “Esta vaquita tan mona”?

Sé por qué
Porque no oculta
La desesperada distancia que lo separa de la gente



9

Ya he visto prácticamente
todas las narices arregladas
todos los dientes con funda
y todas las tetas remozadas
que puedo soportar

Me voy de regreso
a la mujer natural



viernes, 9 de junio de 2017

TINY DANCER / UGLY DANCER


Siempre quise bailar. Pero la vida me negó ese privilegio, ese don. Hay gente que sabe pintar, otros bailan, otros arman cine. Yo escribo, acaso el más inútil de los dones.

Tengo el super poder de escribir. Describo cosas que veo y eso, pues, no tiene mayor mérito. Quedarse sentado mirando a la nada, vaya talento.

- Bienvenido a los Xmen, ¿cuál es su superpoder?
- Quedarme quieto mientras veo cosas y luego las escribo.
- Entiendo, te sentaremos en esa esquina y míranos jugar. Haz lo tuyo y nadie te irá a hablar. Te llamaremos Raro.

Pero miren al bailador, al trapecista, el bailarín, el cisne ese de cuello largo y plumas por dedos. Me da envidia, en serio que sí. En las fiestas era el sentado, allí aprendí a ver a los demás, a describir sus danzas.

O sea que me hice escritor por eliminación de dones. Vaya mérito.

Con lo que me gusta la música no saber bailar es ser un incompleto. Y he tratado, créanme, clases, aprendizaje en pista; nómbrenlo, lo he hecho. Brujería incluida.

Inclusive hay mujeres que me han dicho que ellas me enseñarían a bailar de una vez por todas. Fallaron. Es como querer cambiarme.

Mi estilo de baile, que bailo a pesar de todo, es anarquista. Fabrico estertores en la pista. Es divertido, pero quisiera hacer más, y no puedo. Bailo salsa como alma en pena, cumbia cual palmera en tormenta. El tango para mí, sería como practicar mis temblores de agonía antes de morir.

Me hubiera gustado bailar, estudiar mi cuerpo, estirarlo a los límites. Tengo tamaño para ello, sería un largucho balletista, mi piel brillante de luz y sudor, elaborando una voluta en el aire. Volar.

Un danzarín de barba. Sexy. O al menos así me quiero creer. Luego me veo al espejo y se me pasa.

Pero como les dije arriba, soy un común. Y me acuerdo de esto y lo pienso cada vez que escucho la canción Tiny Dancer, de Elton John. Que se hizo famosa allá en el año 2,000 con la película Almost Famous.

Pero, obviamente, la trascendencia de esta canción data de hace 45 años cuando un estrambótico Elton la cantaba llenando estadios.

El tema es dulce, con una remembranza nostálgica de pareja en los instantes álgidos, esos picos de amor donde se tiene la certeza de la vida. Y de la caída.

La canción fue escrita por Bernie Taupin y la música, obvio, Elton. La historia narra la primera vez de una pareja que llegara a Los Ángeles y ella baila por las calles, ella es bailarina y él, músico de rock.

La cotidianidad abordada es la de la derrota, la melancolía que vendrá luego de la separación. Nada es para siempre, y todo es para siempre.

Cada vez que escucho esta canción me imagino bailando por las calles. Y ahora puedo verlo a través del video de la canción que, al fin, tiene uno oficial. Fue patrocinado por Youtube y cuenta la historia de una docena de personajes.

Todos cantando, sentados, viendo. Haciendo lo que hacen los escritores: imaginar.

Algún día, podré bailar.

Hold me closer, tiny dancer…




martes, 6 de junio de 2017

EL DISCURSO DEL REY THÉODEN



He tenido desde niño gran fascinación por la vida de caballería. El mito del rey Arturo me cautivó desde pequeño, esa leyenda de las andanzas de su padre Uther Pendragon, Merlin, Morgana y la traición a Arturo de parte de Lancelot con Ginebra.

Recuerdo leer las correrías del Cid Campeador y su heroísmo en las guerras moriscas, recuerdo las caricaturas del Pequeño Cid. El Quijote me abrió los ojos a la tristeza y a lo patético del mundo y sus héroes. Los cosacos, la literatura de Gogol, me trajo el gusto por cabalgar la estepa.

Dominar un caballo es el triunfo del hombre sobre la bestia y dominar la guerra sobre un batallón de caballería es dominar al hombre con la bestia. Es el triunfo del acero en una mano, y la rienda de cuero sobre otra. Así se erigieron todos los grandes imperios, todos.

Todo esto terminó en la Primera Guerra Mundial con la ametralladora.

Antes de la batalla, siempre hay un discurso para llenar de coraje lo que el instinto de conservación primario ordena: huir. Esos llamados al coraje lo hacen los reyes (los de a caballo, no las efigies modernas de las casas españolas e inglesas) y los grandes generales. En el Señor de los Anillos, hay uno que me eriza.

Es tan potente que se puede traducir como un poema muy a los que traducía a diario Constantino Kavafis y su amor por la literatura griega clásica harta de dioses del Olimpo. Así que acá les comparto mi traducción libre del discurso en forma de poema. Demás está decir, que lo seguiría al rey en batalla.


EL DISCURSO DEL REY THÉODEN
(J.R.R. Tolkien / Traducción por J.P. Dardón)

Adelante
Y no teman a la oscuridad
Levántense
Levántense jinetes de Théoden

Las espadas temblarán
Los escudos se astillarán
Este es un día de espadas
Un día rojo
¡Antes que salga el sol!

¡Cabalguen ahora!
¡Cabalguen ahora!
¡Cabalguen!

¡Cabalguen por la ruina
Y el fin del mundo!

¡Muerte, muerte, muerte!
¡Adelante Eorlingas!