jueves 4 de marzo de 2010

VIDA NOCTURNA: ZONA VIVA

La vida nocturna en Guatemala es un variopinto coctel donde se entremezclan opciones baratas como el hielo y caras como un Zacapa Centenario XO. En medio, de todo en la Viña del Señor.

Este sábado salí con la idea de untarme un poco de esencia contempo enchant nocturno. Es decir, fiesta electrónica, pasada de bar y luces. Gente bonita y buena música. Clubbing. Night diner. Vasos altos y contenido de colores.

Para empezar, la gente es fea. La aborrezco. Se toman el papel con tal vehemencia que me asusta esta sociedad de engasados. Guatemala es como vivir en un eterno baile de disfraces.

Me explico. El cuidacarros es un extorsionador con una linterna que dice donde parquearse. Cobra mucho para que él mismo no raye el automóvil, robe el contenido del mismo, rompa un cristal, pase a cuchillo las llantas.

El bouncer, seguridad del antro, es un tipo de pene pequeño que transpola sus traumas a una figura de autoridad que te ordena qué hacer, cuánto tiempo esperar en la fila, ver de pies a cabeza a tu pareja e inflar sus biceps como sapos. Se alimenta de las mentadas de madre mentales.

Todo para que te deje entrar a un bar - discoteca - restaurante de moda con gente saliendo por las ventanas, meseros insoportables roba cambios, cobradores de propinas como si te la hubieran mamado. Y que te dan un vaso de piñata lleno de cerveza por medio millón de dólares.

Compartir espacio con un tipo que baila con estertores parkisionanos que le pega a la pared, la mesa, los tragos, las caras de sus acompañantes, su novia, la del otro, al otro. Y empezaron los morongazos cuando se le abalanza a calmarle el baile a trompadas.

O ver frente a tu persona, a una perra flaca que frunce el ceño por todo: por la música, por su novio, por la otra que está bien buena, por el otro que está bien bolo, porque no quiere estar allí, porque no quiere estar en su casa. Es decir, la malcogida.

Estoicamente me dediqué a tomar notas mentales de esa noche que ahora les comparto, tratando de sacar lo mejor de ella cuando se me presentaba inaccesible. Comentaba con mi acompañante, una ex compañera de labores, que hay que disfrutar esto lo más que se pueda. A pesar de nuestros años y ser padres contemporáneos de sendos críos.

Salir de fiesta es una necesidad. Pero cuesta mucho cuando te la ponen tan difícil las mismas personas que están allí para brindar un servicio de acuerdo a las expectativas.

No entiendo cual es negocio en no dejar entrar a la gente que viene a consumir. Ya adentro, que el cliente se mate con su propia mano, algo que le beneficia de sobremanera al bolsillo del especulador, digo, el dueño del antro.

A quien no le importa que muchachos trabajadores se pasen una noche de puta madre jineteando la tarjeta o su efectivo. Invitando a sus amigos, a las chicas de la oficina para que se den cuenta que "él puede" y las cuentas no perdonan.

Lo aspiracional alcanza, a mi criterio, su cúspide cuando se trata de divertirse. Porque nada dice más de una persona en lo que gasta el dinero para "pasar el tiempo". Y de eso se habla, no que se invirtió medio sueldo en arreglar el auto para ir a trabajar, o curarse una larga enfermedad. Pero sí vale llenarse la boca hablando de la mega fiesta de la noche anterior.

Emulando así a los riquillos que se dan la vida grande pero en otros lugares, menos los atorados antros de wannabes que todos visitan (visitamos).

Volviendo al trabajador... 10 horas de fiesta para comer mierda 14 días antes de recibir la siguiente quincena, día que pagan la tarjeta o salen de deudas. Fijo que a fin de mes, luego de las penas pasadas, lo que se quiere es meterse guaro con tal de olvidar la parida que se ha pasado. Y vuelve la burra al trigo y el coche a revolcarse.

El DJ es cosa aparte. Hay varios estereotipos. El de bar discoteca que programa un desfile musical que abarca desde el más reciente top 5 Billboard, hasta clásicos de reaggetón de hace un mes. Bocinas estridentes y misión cumplida. Este más que DJ, es un cambiador de discos. O apachador de botones del iPod, para no verme tan out.

El otro es el pinchadiscos torturado. Es decir, aquel que se vive quejando que nadie entiende el verdadero arte de escuchar música electrónica. Que todo es un proceso, que la fiesta respira, es un ente vivo compuesto de individuos que siguen los designios de ese Moisés a través del desierto de la noche.

Y entonces somete a una tortura de beats lineales a los asistentes siguiendo su ¿visión? compartida nada más por aquellos que se sumergen en las cálidas aguas del Ecstasy. Los otros, nos aburrimos en la sobriedad sin MDMA. No todos son iguales, aclaro.

Eventualmente me he topado con DJ´s de la talla de Max Graham que me hizo la noche cuando vino a tocar. O Básico 3 y Francis Dávila. Los Raves del Castillo en su época dorada y/o Música 502. Otros nombres que se me escapan porque realmente, estoy desactualizado y no tengo idea qué suena ni cómo, en ese mundillo. Tampoco quiero saberlo.

Por lo tanto, sugiero un anteproyecto de ley donde la UNE reparta a los fiesteros bolsas solidarias donde nos regalen, agua, cerveza, cigarros, sicotrópicos, condones, mapas de la ciudad y Q300 para taxis. Digo, el esparcimiento está contemplado en los derechos humanos (Artículo 24), así que seguramente encontraré eco en todos aquellos amigos del asistencialismo politiquero. Creando así el programa "Mi Fiesta Progresa".

Resumiendo, la noche sigue siendo mística. Pero no sé si en mis pasados años de desenfreno hacía caso omiso a estos detallitos que tanto afectan mi calma de ahora. Calma en el sentido que me gusta pasarla bien sin las variables anteriores. Una casa, amigos y amigas, música a nuestro gusto y bebidas al antojo.

Salimos tan poco, concluimos con mi querida acompañante, que lo poco hay que gozarlo. Eso sí, concluyo para mis adentros, no en la zona 10. La Zona Viva es una mierda. Yo me quedo con el Centro Histórico y su oscuro misticismo.

El vago que cuida el auto lo hace por unos pocos quetzales, la comida es de primer nivel, las bebidas al alcance de cualquier bolsillo, la mística es orgánica, no plástica. Nadie te veda la entrada a ningún lado y los nictálopes son relativamente amables e interesantes. Eso sí, la gente sigue siendo fea.

Pero eso ya es cuestión genética y la culpa nuestra por no ir a parrandear a Milan, Barcelona, Tokio, Nueva York o South Beach. Y uno que es pobre, todo se le antoja…

miércoles 24 de febrero de 2010

AMBUSH Y FE DE RATA: SE JUNTÓ LA PIEDRA CON EL COYOL

Me gusta mi nuevo header porque es hipnótico. Reúne cosas que se miran a diario en mi mente y en las calles. Imágenes aleatorias de cosas y casos que no tienen sentido y mucho al mismo tiempo. No lo sé. La cosa es que me gusta porque es equilibrado cuando aparece Fe de Rata con esas líneas centradas estilo álbum de Def Leppard. Es un puente entre la rabia de 1980 y la estética de los noventa.

O talvez porque estos chicos, los de Ambush Studio, lograron leer en el charco que es mi mente y descubrir que no es tan compleja como algunos piensan, si no repetitiva y obsesa. Pocas pesadas cosas. Es un Atari. El asunto es que gracias a esa dupla compuesta por Amanda "la pareja ideal" Bustamante y iJuan Brenner, loquísimos y talentosísimos diseñadora y fotograforock, respectivamente, me regalaron el header. Prontamente, un artículo sobre los proyectos de este estudio fabuloso, polémico y poco entendido por los cachurecos del arte.

Es el primero que tiene animación. Es duro y tiene mensaje subliminal. Este header ha sido el catalizador de muchas situaciones mágico realistas, por ejemplo:

- Luego de media hora empiezan a entender que allí aparece publicada completa mi obra literaria.

- Si lo miran a media noche, durante 13 minutos seguidos, me aparezco en su espejo del baño desnudo con gorra de regadera y gestos libidinosos.

- Ni hablar si un adolescente virgen lo observa antes de ver Noche de Climax.

- Una primera dama lo vio mientras menstruaba y se le quedó el rostro en un rictus desagradable.

- Una colegiala repitió Fe de Rata siete veces antes de ir a clases y descubrió que su vocación es el teiboleo.

- El Papa visitó el blog, maldijo, y empezó a temblar en Guatemala.

- Allí está el secreto para realizar perfectamente un Moonwalk y la receta de Pollo Campero.

- Nineth Montenegro... no busque más. Por medio de este header puede adivinar los datos de Mi Familia Progresa.

- El primer amor nunca se deja ni se olvida... la mano. Estas y otras reflexiones al ver esta animación que funciona como una especie de bola de cristal tecnológica.

- El autor dice que si en vez de haber tenido un cuaderno en 1992, hubiera tenido una Mac, habría "rayado" de esa forma la parte de atrás de ese tecnocuaderno.

- Es cierto, me gustaba Kelly de Saved by the Bell.

- Una monja tiró los hábitos y se hizo feminista.

- Una feminista recapacitó de su berrinche y fue a hacerle la comida al marido.

- Un machista... bueno, le peló.

- Si amarran a Joviel Acevedo y lo hacen ver este header por un día al estilo Método Ludovico, se le lavará el cerebro y se convertirá en el nuevo presidente de Guatemala. Y del mundo.

sábado 20 de febrero de 2010

FIEBRE DE SÁBADO POR LA NOCHE

Es sábado y trabajo. Antes yo era una bestia de fiesta, un rumiante social de noches y perfume. Cada día seis era luna llena y salía con la manada de caza. De historias, noche, experiencias. Lo que fuera.

La vida era buena y lo sigue siendo. Poco a poco regreso a los libros como quien no quiere la cosa. Una hoja aquí y otra allá. Irresponsable con mis lecturas como siempre. Pero eso de tomarme la literatura en serio, me cuesta tanto como no recordar cosas a cada instante.

Son las ocho de la noche y en el taller se escucha a Rocío Durcal cantando La gata bajo la lluvia. Anoche la esposa del fresador, un chico de 22 años le abandonó. No vino a trabajar hoy supongo que está tomando hasta ver caer negro. El luto a como de lugar. El lunes como si nada.

Estoy en un área industrial de la ciudad y la cantina de esquina reboza de operarios sonrientes y composturas de la realidad social. Allí canjean la mitad de su sueldo por licor y la otra, será robada por los de la mesa callada que sólo observan hablando entre ellos con los ojos.

Cada quien caza como puede. Espero que las historias de lunes no traigan a los buitres de la muerte. Ya mucho pesa perder a los que queremos, simplemente por la culpa de ser nosotros y a pesar de los esfuerzos de superarnos. Pero nunca he visto a una barrera saltarse a sí misma.

Esta ley de la selva, no me acostumbro.

viernes 19 de febrero de 2010

POSIBILIDADES, WISLAWA SZYMBORSKA

Prefiero el cine.
Prefiero los gatos.
Prefiero los robles a orillas del río.
Prefiero Dickens a Dostoievski.
Prefiero que me guste la gente
a amar a la humanidad.
Prefiero tener en la mano hilo y aguja.
Prefiero no afirmar
que la razón es la culpable de todo.
Prefiero las excepciones.
Prefiero salir antes.
Con los médicos prefiero hablar de otra cosa.
Prefiero las viejas ilustraciones.
Prefiero lo ridículo de escribir poemas
a lo ridículo de no escribirlos.
En el amor prefiero los aniversarios
que se celebran todos los días.
Prefiero a los moralistas
que no me prometen nada.
Prefiero la bondad del sabio a la del demasiado crédulo.
Prefiero la tierra vestida de civil.
Prefiero los países conquistados a los conquistadores.
Prefiero tener reservas.
Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.
Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planas del periódico.
Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.
Prefiero los perros con la cola sin cortar.
Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros.
Prefiero los cajones.
Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado
a muchas otras que tampoco he dicho.
Prefiero el cero solo
al que hace cola en una cifra.
Prefiero el tiempo de los insectos al tiempo de las estrellas.
Prefiero tocar madera.
Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.
Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad
de que todo tiene una razón de ser.

jueves 4 de febrero de 2010

ADIDAS + STAR WARS = FUCK YEAH!!!

La mejor hamburguesa que he comido en mi vida fue en The Lions Tap, en Minnesota. Una delicia hecha a mano, nada de megaindustria alimentica, simple arte culinario y jugoso. No es lo mismo que comerse una de McDonalds, claro, un subproducto de la franja central estadounidense. Bisutería de un pueblo generoso para alimentarse.

Algo así imagino a la cultura urbana, que pierde mucho de su aura cuando es masificada. El toque, su beu enchant se difumina en mercadería y merchandising. Sucede lo mismo con los usuarios de productos deportivos vintage que tratan de emular a... bueno, el listado no importa porque todos se parecen entre ellos.

Acaso, lo peor de eso, es el fetichismo por las zapatillas Converse. Vaya cosa más nefasta (ahondaré en el tema algún día). Me confieso un admirador eso sí, de las marcas alemanas Puma y Adidas. Y sobre esta última, ganó puntos en mi corazón con su más reciente, inesperado y acertado, crossover de marcas.

Adidas lanza una colección inspirada en la saga Star Wars donde, cual choque de galaxias, ambas marcas se fusionan sutilmente en una línea de ropa que engloba la cultura callejera con un toque espacialesco de la Guerra de las Galaxias, todo en un look propio de ese sushi conocido como la década de 1980.

En el siguiente spot publicitario pueden ver esa mezcla donde se amalgaman íconos de la cultura pop contemporánea en un lienzo de posmodernidad. Desfilan nombres como David Beckham (viendo una terraza), Calle 13 (en un partido de baseball callejero Jedi style), DJ Neil Armstrong (con la Death Star explotando de fondo), Snoop Dogg (rifando su eterno barrio).

Y como grand finale... la puta madre, Darth Vader caminando entre humo rojo mientras Daft Punk (mi dupla electrónica favorita) mira desafiante al Sith lord que se refleja en sus cascos, esperando un combate que sólo podemos imaginar.

Tengo una erección. Mejor disfruten el comercial...



(Si por cuestiones de configuración no se mira bien la pantalla del video, pueden hacerlo desde aquí que no se corta por motivos de espacio.)

miércoles 3 de febrero de 2010

POEMA PARA MI ALZHEIMER

la ventaja que la historia pase
sin movernos un mililitro
es que a nosotros nos cambia
lo que mira de regreso

a lo lejos mujeres imposibles
dicen adiós
mucha es la tragedia que la cuento siempre
los seniles somos perros
alegres de palmas y galletas
aullando sin luna o cuando hay

yo escuché buscarte entre mis cosas
algo para convencerme de mi tiempo
que mis manos ajadas son piel y no caminos
donde pasan personas no caricaturas
algunas y todas mías

voy a reir solo
igual que llorar o mearme
posiblemente olvide los alimentos y libros
o que alguna vez me pobló una selva
especie de carne y animales verdes
todo confundido
para no verme oxidado y llantas pinchadas
inasible en ese berrinche
que no entiendo de estar vivo
para qué
tánto habré lastimado a Dios
que no me deja en silencio?

jueves 28 de enero de 2010

SAN STEVE JOBS: DE CÓMO APPLE CAUTIVÓ AL GEEK ASPIRANTE

Apple ha llegado a la cima del fetichismo tecnológico. Apeló a todos aquellos que eran, son o se sienten diferentes. La mentes maestras de la creatividad y los nombres acudieron. Y las masas que querían ser igual que ellos, se volcaron a las tiendas.

Lograron llevar la idea de Steve Jobs a un umbral deidificante. Cualquiera en busca de salir de la media consumidora apeló a la blanca imagen de Apple para sentirse parte de la tribu que se aleja cada vez más de la tecnología aglutinante de una PC. Y de los virus.

Es decir, antes de la gran invasión de las portátiles, las desktops abarrotaban las oficinas, casas y escuelas. Grandes aparatos que simulaban al robot B-9 de Perdidos en el Espacio. Pero apareció Jobs con su pequeña Eva, ese aparatito todopoderoso y bello (sin hablar ahora de su más reciente IPad).

Soy un Mac amante. He trabajado con esas máquinas por algunas temporadas en mi vida y cada vez se me hace más difícil dejarlas en cada oportunidad de cambio. Y no tengo el dinero para comprarme una. Ni siquiera sus pulgas, esos gizmos derivados de la limpieza de diseño marca registrada.

El Ipod enterró para siempre al Walkman, que fue vergonzosamente relegado a una aplicación de los teléfonos Sony. El Iphone impuso el nuevo standar en materia de telefonía, aplicaciones, usabilidad, un estilo de vida al alcance de la élite, lejos de las masas de "frijolitos" y más cerca de la envidia.

Mi primera computadora portátil es esta HP en que escribo esto. Olvidada por un año mientras manejé una Mac Book que pesaba lo que el mouse de mi laptop. Mi música la escucho a través de Itunes y me entero de los estrenos de cine por el sitio de trailers de Apple, donde paso revisuspirando los nuevos productos eyaculados de la mente maestra de Jobs.

Jobs es un racista o un genio. No lo sé, pero su fetichismo por el blanco se traduce a eso, o a la limpieza de una idea pura, incólume y efectiva. Eso causa fidelidad en el club de alcance global que es su mercado.

Entre los usuarios de productos Apple - Mac, hay similitud de gustos, apariencias, tendencias, y mucho pero mucho de aspiracional. Las mejores universidades del mundo podrían sacar una maestría en el caso de esta empresa concebida en Silicon Valley.

Es que sin duda, los compradores compulsivos de Mac adquieren - me atrevo a decirlo sin tapujos - el mejor producto en tecnología existente en estos tiempos. Algo que los hace sentir parte de una logia. Sin ponerse a pensar que no son más que borregos de los estudios de mercado de San Steve.

Aunque no quieran aceptarlo, los inteligentes son muchos, pero carecen de perspicacia para darse cuenta que son el colchón en que brinca la fortuna del tecnobodhisattva californiano. Pero, vamos, en estos tiempos todos le hacemos el pisto a alguien así que quiten esa cara de "me dijo tonto" y acéptenlo de una vez.

Si bien los productos son la panacea de la usabilidad, no es raro encontrar a los estudiantes de primer año de diseño, arquitectura, comunicación, entre otras, que para estudiar / trabajar necesitan de una Mac.

El hábito no hace al monje y la universidad no quita lo burro. O burra (para que miren que escribo pensando en la equidad de género). A lo sumo pueden llegar a pastar de sus campos, pero de nada sirve tener un aparato bonito de esos si tienen corcho en la cabeza.

Es decir, que aseguren que eso les dará el talento, la creatividad, la capacidad de crear, la facilidad de abstracción de conceptos y todo aquello que hace funcionar a las mentes evolucionadas. Están mal.

Comprar una Mac no significa convertirse en un genio. Un genio consigue las herramientas necesarias para realizar sus ideas. Los productos no hacen a la historia. Si no, pregúntenle a todos aquellos que intentaron hacer dunks o levitar hacia atrás calzando los Jordans de inicios de la década de 1990. Ahora están gordos.

Símil con Apple. Es la cultura del "Yo soy inteligente, yo uso Mac". Falso. Las grandes mentes no necesitaron de esos productos para llegar a perforarle un agujero a la historia científica o artística.

No confundir inteligente con diferente, también. No compro peras, pero sí manzanas. Pero se compra, así que no eso no lo hace mejor que el manzanero. Guiño de ojo.

Ahora todos quieren parecer geeks. Aspiran a ser tomados como tal en el sentido de ser tratado como una persona con mejores aptitudes intelectuales. Gracias Big Bang Theory, que logró aglutinar a los proscritos sociales.

Je. Ya se dieron cuenta que el éxito de esa serie radica en las risas obligadas luego de una explicación científica. Y la gente se ríe porque no entiende. Y no entiende porque la explicación no tiene sentido, es verborrea científica. Gibberish, sería el término en inglés.

Pero me estoy metiendo en un campo que le corresponde a mis amigos sociólogos, antropólogos y, en algunos casos muy particulares, a los psiquiatras. En los años de 1990 todos eran rebeldes a camisa de cuadros amarrada en la cintura, el siglo XXI nos trajo a los emos - góticos - neo punks, etc.

Tribus urbanas que comulgan el mismo sentimiento de deseperanza. Esas tribus urbanas antes se llamaron movimientos artísticos, la misma necesidad de atención que tienen los emos la tuvieron los vanguardistas. ¿En qué momento se perdió el camino?

En el acceso de información, porque antes las grandes respuestas a las grandes preguntas costaban sangre, viajes, kilómetros, lecturas, aventuras, desvelo, crudas, revolución de esquemas establecidos. Ahora, esas grandes preguntas las contesta Wikipedia con hacer click.

La facilidad de acceso a la información convierte al usuario medio de internet en un canal de información que transmite sin saber qué está diciendo. Volviendo a la comedia Big Bang Theory, Jim Parsons, actor que encarna a Sheldom Cooper, es un loro recitador de parlamentos. No "analiza" si lo que dice tiene sentido cuando sabemos que no.

Beethoven no necesitó de Pro Tools para sus sinfonías. Picasso no photoshopeó sus pinturas. Irvin Morrow no pasó por Autocad al Golden Gate. Proust no necesitó de una computadora para escribir En busca del tiempo perdido. El mismo Steve Jobs no utilizó una Mac. La creó. Y eso hacen las grandes mentes, crean indiferentemente de las condiciones. Eso es mejor que ser un comprador compulsivo.