martes, 15 de mayo de 2018

TOM WOLFE, EL MAGO BLANCO


Existía el canal Request hace más de 30 años en el cable y allí vi “La hoguera de las vanidades”, dirigida por el gran Brian de Palma. En los créditos vi su nombre en mayúsculas: TOM WOLFE, escritor.

Eso quise ser. Alguien que contara una historia así de maravillosa, tan bien armada, con la mordacidad y ritmo con que la película fue dirigida. Años después, leería la novela y caería en cuenta que tu puedes apellidarte muy “de Palma”, pero que la pluma logra universos más completos e integrados.

Ya periodista, los ensayos de Tom Wolfe me dieron los insumos para hacer una voz narrativa más literaria y menos técnica para contar las noticias. La pirámide invertida, esa geometría de preguntas, no se adecuaban a mis necesidades de contar las cosas.

Opté por mecánica cuántica narrativa de este periodista nacido en Virginia en 1931 y graduado de la Universidad de Princeton, padre innegable del nuevo periodismo gringo, se paró en los hombros de Truman Capote para ofrecernos un Estados Unidos de postguerra, con sus conflictos bélicos, la realidad cotidiana de una clase trabajadora sin rumbo, líderes politiqueros y un cuerpo social hedonista e ignorante.

Su traje blanco. Vaya cosa hermosa, era una extensión de su forma de escribir: directa, sardónica, y describiendo un mundo que iba más allá de la agencia de relaciones públicas gringa por excelencia: la publicidad.

Y se murió. Ya era hora. Deja su cuerpo literario para ser diseccionado por todos aquellos que adoramos las buenas historias, las novelas de largo aliento, las historias complejas, las luchas de poder.

Le hago una recomendación: si a usted le gustan las series de Netflix o en cualquier plataforma digital, en las que el quid es el poder, relaciones interpersonales, entretejido sociopolítico, le recomiendo leerlo.

Todas estas series están escritas por escritores que crecieron leyendo sus libros, los estudiaron en las universidades, han sido influenciados por la magnánima obra de Wolfe, por lo tanto, House of Cards, Mad Men, Billions, Breaking Bad, sólo por citar algunas, están influenciadas por él.

Lean sus cuatro novelas “La hoguera de las vanidades”, “Todo un hombre”, “Mi nombre es Charlotte Simmons” y “Miami sangriento”. No se arrepentirán.

Tom Wolfe fue el mago blanco que guió mi camino. Le agradezco tanto. El rey ha muerto un 15 de mayo de 2018. Tenía 87 años.

miércoles, 9 de mayo de 2018

#LasReglasClaras

La participación política de los ciudadanos se da a pesar que no se quiera participar, es decir, todo está escrito para que cierto sector tome acción en ella y nos termine afectando a todos. Nos guste o no, participemos o no.


Esta reflexión nace porque ayer por la tarde me enteré del tema de la reforma al código penal, en especial al segundo párrafo del artículo 407 N que trata sobre financiamiento electoral. Allí, en algo tan simple, se dictamina el proceder de una democracia.

Es un tema complejo que trataré de explicar – según entendí -  en los siguientes párrafos. Para ello busqué opiniones en redes sociales, leí la mentada reforma y les adjunto al final de este artículo, los elementos infográficos consultados. Me di cuenta que no hay reglas claras sobre el involucramiento político del resto de mortales.

Empecemos, si yo creo que cierto partido político me identifica en valores, convicciones, forma de ver el mundo, sus integrantes me representan; pues estoy en la libertad de aportar con dinero para ayudarlos en su campaña.

Realizar campaña política es una actividad onerosa. Requiere de recursos económicos, logísticos y humanos. Y para ello, se necesita pisto. Simple y llano pisto.

Por lo tanto, los partidos políticos están a la caza de financistas que crean en su proyecto para llegar al poder. Esto aplica para todos los niveles, desde aspirantes a una curul en el congreso, alcaldías y presidencia.

Ese modelo es el que tradicionalmente ha funcionado en el sistema democrático chapín. También ha dado pie a que se incurra en faltas y delitos de financiamiento electoral ilícito, que no es otra cosa que inyectar dinero mal habido al proyecto político, o bien, “lavar” dinero de actividades ilícitas como narcotráfico, corrupción, desfalcos, etcétera.

¿Qué afecta que se inyecten esos fondos a un proyecto político? Pues que los que proveen ese dinero no se dedican a estar bajo el amparo de la ley, quieren apoyar al partido político para obtener algo a cambio, que pueden ser beneficios espurios como contratos específicos, o bien, evitar que organismos estatales se enfoquen en cierta región.

Ambos casos atentan contra el Estado de Derecho, este dinero ilícito es básicamente una compra de “favores”, que serán cobrados una vez el partido llegue al poder. 


La responsabilidad en el caso

Acá son culpables tanto financistas como financiados. Este modelo golpea seriamente la democracia ya que tiene “amarrado de manos” a los funcionarios públicos sobre su mandato y compromiso adquirido.

También está a la inversa: cuando los aspirantes al poder solicitan fondos a cambio de “estar congraciados” con el gobernante. Es decir, un candidato a presidente promete favores a cambio de dinero.

Antes de seguir vamos dejando claro algo: DONAR dinero, FINANCIAR partidos políticos, NO ES DELITO. PEDIR dinero para apoyar un proyecto, SOLICITAR FONDOS para llegar a dirigir un país, NO ES DELITO. Es parte del sistema democrático que funciona en Guatemala, Estados Unidos, Europa, etcétera.

Ofrecer prebendas, favores, o pedirlos, SÍ LO ES.


Caso actual

Dejando claro esto, quiero pasar al caso particular de FCN-NACIÓN: se solicitaron donativos para la campaña, los cuales fueron entregados por diferentes empresas.

Estas empresas, dejaron en papel – como manda la ley – los donativos realizados. Pero ese dinero, no fue declarado de parte del partido ahora gobernante.

FCN, tuvo que declarar ese dinero como parte de su campaña, cosa que no hizo. Allí incumplió las reglas del juego, la omisión de información es un delito contemplado por el Tribunal Supremo Electoral. Esa es la razón por la cual está siendo investigado.

Si bien no fue el mismo Jimmy Morales que solicitó los fondos (fue Edgar Ovalle, electo diputado y actualmente prófugo de la justicia) tiene responsabilidad al ser el Secretario General de FCN.

407 N

Dados estas situaciones, la Corte de Constitucionalidad le solicitó al congreso que revisara la ley de Financiamiento Electoral para que dejara clara las penas impuestas a quienes incurrieran en tales delitos.

Todo bien. Pero…

Siempre hay un pero, y en esta caso es mayúsculo. Sucede que el congreso redactó de tal manera la reforma a la ley, que se exime al partido político de ser castigado si llegan a realizar financiamiento ilícito. Se perseguirá a la persona, no al partido.

Claro, no es un asesinato lo que se está cometiendo, no es un robo de activos, no es un secuestro, es simplemente, no declarar dinero. Pero esto, obrado de mala fe, sí genera las condiciones para que se cometan crímenes mayores.

Un error lo comete cualquiera, hay omisiones, facturaciones, recibos que pueden quedar en el archivo. ¿Cárcel por eso? No lo creo necesario: un procedimiento abreviado es la solución para no saturar el ya espeso sistema judicial. Penas conmutables, es una buena opción. 

Eso sí, toda organización política debe dar cuentas de la probidad de sus integrantes: su labor así lo requiere. No es poca cosa dirigir un país, pero se debe dar un golpe de integridad sobre la mesa y rendir cuentas de lo que hace. Los partidos deben responder por sus integrantes.

¿Por qué tanta alharaca sobre el tema?

Porque debemos dejar las reglas claras de la participación de los políticos y civiles en el juego electoral. Porque debemos de ser susceptibles a auditorías (de hecho, ya lo somos todo el tiempo para los que trabajamos en el sector privado) y máxime aun, para los que manejan fondos públicos que no es otra cosa, que el dinero de todos los que contribuimos con nuestros impuestos.

Tener las reglas claras en la política nos genera confianza en un sistema históricamente oscuro, nos da esperanza y nos ofrece involucrarnos para bien, en la vida activa del país. Ello nos permitirá generar fortaleza como sociedad: un Estado probo, un sector privado comprometido con Guatemala, ciudadanos despiertos.

Es hora de limpiar la mesa, es el momento de involucrarnos como chapines en las decisiones que nos permitirán ser una mejor Guatemala. Debemos como ciudadanos, exigir a las autoridades que dejen la mesa limpia para poder participar en una actividad que debe ser transparente.

 

lunes, 12 de marzo de 2018

LAS PROCESIONES, LAS VULVAS Y EL MUNDO



Estamos en Cuaresma, época importantísima para los cristianos y donde podemos ver procesiones por doquier. Una manifestación de fe, una tradición con fines espirituales y que deja muchos réditos económicos por medio del turismo. Pero, ¿es patrimonio exclusivo de los católicos demostrar sus creencias? Nel pastel.

Es el canon una procesión. Es la norma y está bien, como católico lo apruebo. Me gusta asistir a ellas y someterme a ese maridaje sensorial de emociones que me eriza la piel entre marchas, olores e imágenes que me emocionan al punto del llanto.

Eso lo sabe la Conferencia Episcopal de Guatemala, que aprueba esas manifestaciones de fe del pueblo católico y que, por cierto, publica un sentido comunicado hoy lunes donde muestra su ofensa por la Procesión de la Vulva.

Contexto: la Procesión de la Poderosa Vulva es una manifestación que organizaciones de mujeres sacan en anda cada 8 de marzo en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Aprovechando que estamos en el país de las procesiones, pues que mejor manera que hacer llegar su mensaje con la simbología con la que se acostumbra acá: un anda con la imagen cargada.

El fin de esto es variopinto: es una denuncia sobre los abusos en todo aspecto a las mujeres, es un llamado de atención a tomar en cuenta la sexualidad y por qué no, hasta educativa sobre cómo es una vulva. Si fuera piñata, claro.

Pero esto, parece que ofende a la CEG. Su mensaje dice lo siguiente:



Esto me hace pensar de lo miope de las autoridades eclesiásticas respecto del impacto de las procesiones. No son patrimonio exclusivo del catolicismo, verlo así es triste y demuestra mucha ignorancia.

Un cuate me dice, “¿Viste que la mara se emputó por la Procesión de la Pusa (SIC)?”, pues claro, le dije, la vulva es esa “prenda” personal que deben llevar las mujeres en medio de sus piernas, sin airearla, sin hablar de ella, siempre dispuesta a los designios de la iglesia sobre qué deben de hacer con ella, menos lo que ellas quieran hacer con su propio cuerpo.

O sea, un hombre es libre de hacer lo que quiera con su pene – siempre y cuando no sea espadear con otro o somatarlo en las nalgas del prójimo – porque los gays no entran en la puerta del cielo, porque decidieron entrar por la puerta de atrás. Por lo tanto, la gran ofensa de la CEG radica, no en la procesión, sino en la emancipación.

El cuate me vio con cara de “¿De qué putas estás hablando Willis?”. Y lo entiendo, la hegemonía de la que hablaba Gramsci: el dominio es cultural. Toda manifestación de índole social que trascienda en el tiempo es cultura y esta es dominada por quien tiene el poder: en este caso, la iglesia sobre nuestros cuerpos.

No estoy siendo insurrecto ni blasfemo, estoy revisando la historia y explicando que todo cambio social, parte del cuestionamiento de la hegemonía. El cristianismo lo sabe bien, sino que lo digan los romanos que su imperio fue socavado por unos judíos guerrilleros con ideas hippies.

“Amaos los unos a los otros” – maldito comunista, “como yo los he amado”, y maricón encima. Si juzgamos a partir de ello, pues no hay cara, mis hermanos y hermanas para juzgar los designios del pueblo. Vox populi, vox Dei.

Además, la CEG se ofende de algo como si fueran los dueños de la verdad absoluta cuando las procesiones han existido mucho antes que la aparición del cristianismo. Tradición que sigue a la fecha en varios lugares del mundo.

Acá algunos ejemplos, no pongo más porque tengo que prepara mi huida del país antes que me vengan a buscar para lincharme.




La procesión de la pija
Se lleva a cabo en Japón, donde se celebra el falo masculino como dador de vida y éxito para los negocios. Es el festival Kanamara Matsuri.




Procesión del diente de Buda
Es muy similar a la tradición católica de procesionar reliquias. En este caso en la India, es de sacar en lomos de elefante, a un diente del nirvanecido Buda. Es el festival del Esala Perahera.




Procesión del chivo dorado
No es algún fenómeno de Xela, al contrario, se romanta a la antigua Persia donde sacaban en hombros a un becerro de oro que daba bendiciones para las nuevas cosechas. Moisés cuando estaba en gran casaca con la zarza ardiente, bajó para ver que lo estaban paseando. Talvez allí empezó el emputamiento contra todo aquello que no fuera del mero judeocristianismo. Tan bravo don Moi.




Procesión “Mis abuelos ya palmolive, pero los queremos”
En una aldea de Indonesia, Toraja para ser más exactos, los pobladores desentierran a sus muertos y los sacan en hombros en una manera de demostrarles su cariño. Es el festival Ma´nene que significa “abuelos”.



Después de acá, nos vamos Le Club
Es una procesión en la que varios penitentes sienten el llamado y enfilan bajo los efluvios de licor, rumbo a la meca de la perdición, donde llevan en las andas del alma, al pecado. Lo hacen para ir a entregarlo allí y que no salga nunca más. Algo pasa que el pecado se escabulle de ese encierro y sale nuevamente al mundo. Por eso hay que regresar cada fin de semana.




ISJJ
Es tradición en la Iglesia Secreta de José José, cargar en hombros al más bolo de la misa. Este será designado por la cantidad de guaro ingerida y se le procesiona a un lugar seguro donde pueda dormir el sueño de los justos, y donde pueda descansar su pobre y roto corazón.


COLOFÓN:
No por esto estoy en contra de la Iglesia, no por eso quiero que se muera el catolicismo. Mi mensaje es simple: NO SE AHOGUEN EN UN PUTO VASO DE AGUA.

Somos libres de expresarnos como querramos, es lo bueno de vivir en un país libre. Apaguen sus antorchas, aprendamos del otro escuchándolo. Es da Yisus way.

lunes, 5 de marzo de 2018

GLORIA ETERNA


Perder a un ser querido supone una afrenta anímica, un golpe de timón en el barco de la vida. Los rumbos cambian. Hay dolor por la muerte del ser querido y dolor por la incertidumbre que nos toca: seguir el camino sin el asidero, sin el apoyo, de nuestro amado. O amada.

En la última semana he sido testigo de varias muertes cercanas, en el trabajo dos amigas perdieron a una abuela y a un tío. Este último por la tragedia sucedida en la Carretera Interamericana, gran artista, gran pérdida para la escena plástica nacional.

La madrugada del lunes, tuvimos la visita de la Muerte en nuestra familia. Se nos fue Gloria Pereira, mi tía. Esposa de Héctor Tercero – un tipazo  ,  mamá de Héctor Rafael, Juan Luis y Jorge Estuardo. Mis primos. Mis hermanos.

Crecimos juntos, jugamos juntos, compartimos sueños, esperanzas y penas. Disfrutamos interminables fiestas y siempre estuvo Gloria allí presente, lo directo de su forma de ser, la jovialidad, el no claudicar, sus comentarios ácidos, su consejo siempre justo.

Yo la veo desde la distancia que me dio el no vivir con ella. Estoy seguro que sus virtudes serán más grandes que mis palabras, y que también, como humana que era, habrá tenido sus bemoles. Como todos los que habitamos este planeta.

Pero lo que gana al final es el promedio de nuestras acciones y estoy seguro que Gloria tiene pase directo al cielo. Soy testigo de su empeño por ayudar a los demás, de tender una mano amiga, un oído presto para los problemas, las palabras justas en el momento exacto.

“Gloria, es que ella no me entiende”, le dije un día en una fiesta de tantas acerca de un problema de faldas, “No mijo, no es ella. Somos todos. Sos demasiado disperso, nunca terminas nada, das mensajes equívocos… ¿ya te pusiste a pensar que eso es muy difícil para llevar una relación?”. Me quedé frío. Gloria me agarró la cara, me dio un beso en la mejilla y me abrazó. Sus palabras dieron en el centro. Sus palabras me acompañan desde ese día y lo harán el resto de mi vida.

El impacto de nuestros seres queridos en la vida es lo que nos construye. No podemos armarnos solos, necesitamos de los demás y la familia es ese apoyo que nos va levantando y dirigiendo hacia nuestro destino como personas.

Somos lo que hacemos. Y Gloria hizo mucho. Armó a una familia como pocas, amorosa, amiga, hizo de su casa un eje de la convivencia y de la familiaridad. Allí nunca hubo extraños y cuando llegamos gente que no nos conocíamos, salíamos amigos para siempre. Estoy seguro que todos sentimos esta pérdida muy profundamente.

Gloria le venció el pulso al cáncer varias veces, fue una lucha por tres años. Nunca se dio por vencida. Su actitud fue de ir siempre de frente a los problemas y en compañía de la familia logró sobreponerse.

Pero el tiempo causa mella. Esta vez el maldito nos la quitó. Fue una afrenta épica en la que ella se acostó un domingo de marzo y se embarcó para no volver. Acá nos quedamos los dolientes, pero ella ya es libre de la cárcel del cuerpo.

Nadie muere realmente mientras viva en la memoria de los que dejó atrás. Y Gloria, usted tiene hogar en mi corazón y en el de todas las personas que la conocieron. La muerte no la alcanza acá. Se la llevó en cuerpo, pero su alma sigue viva en cada latido de aquellos que la amamos.

No me queda más que decirle a Héctor papá que siento muchísimo la pérdida por su esposa, gracias por todo lo que hizo por ella, no hace más que demostrar la verdadera entrega y amor que le tenía. Mi admiración total, mi cariño y empatía en estos momentos. Estamos con usted.

A Héctor, Juancho y Jorge: ¿Qué palabras en estos momentos pueden servir como bálsamo? Ninguna, nada se compara a este dolor. Lloren lo que tengan que llorar, duélanse lo que se tengan que doler y luego, mis queridos, a levantar cabeza. Ya saben cómo era su mamá y hay que honrar sus enseñanzas.

Celebremos su vida como ella lo hizo cada instante de la propia. Estamos con ustedes para celebrarla, para llorarla, para quererla. Cuenten con nosotros.

Gloria eterna, será extrañada. Gracias por tanto.