sábado, 10 de julio de 2021

EL DOMINGO

 

"La maja desnuda", Francisco De Goya (1790-1800)

Estoy corriendo
hago cosas de niño

un cachorro de hombre feral 
me estaciono bajo un árbol
veo sus ramas saludarme

ballenas de clorofila que agitan las aletas
entierro cuchillos en el patio por si acaso

los cuchillos de la abuela que se piensa loca al perderlos
tenía miedo del tiempo y no sabía
que acechaba como una fiera ensombrecida
me dormía en el césped cuidando mi cosecha acerada

hoy duermo con un arma bajo la almohada


yo soy el balcón y el clavel y la muerte
soy la huida de un gato rescatado
ronroneando en los brazos de una cornisa
hería las flores con mis ojos incesantes
hería la tierra con mis manos y sus caricias
hería al mundo con mi cuerpo de arado

recuerdo esos años sepia
un álbum de celofán con inscripciones detrás
el niño en el bautizo 1976
el niño conociendo el mar 1984
el niño en el volcán 1883
el niño y el titán 2659
el niño y su cometa 1982

todo el tiempo y el universo en un libro de pasta dura

las horas de lectura y la fiesta

yo soñaba a colores vívidos
soñaba felinos y música de domingo
y desayunos preparados amorosamente
las horas antes de la furia
una cama morada y verde de sábanas de agua
un cabello negro moviéndose como una manada
lloviendo un nenúfar en mi pecho

pastando de mi boca
una osa de piel de azúcar

un gorila de algas 

la música era un huracán melodioso
Amy o Billie o Etta o Janis o Nina 
el mundo afuera de una cortina y la lluvia

mi comida favorita es el desayuno
es un arrullo cuando vengo del sueño
de luchar contra bestias y hombres
he matado y me han matado
todo es bruma cuando veo al espejo
he dormido sobre los sargazos
hundido mi cara al dique de su cuello
hundido en el más profundo letargo

he bebido su espuma desde el cáliz de carne
era un sueño que tuve de niño
era el trieste cayendo por la fosa de las marianas
tardé en llegar 40 años al fondo
dormido cuatro décadas cayendo
y mira qué rápido se despierta uno

un domingo cualquiera en otra tierra
conocí a la maja desnuda
y desde allí la habito
no soy el museo ni el pincel ni el país
yo soy ese día desde entonces
ese caer dormido
irse para adentro de una pintura y ser de ella

de esa carne dulce de diván y lienzo
todos los días amanezco y te nombro a la distancia
yo soy el domingo
soy todos los domingos en ti amor mío

 

jueves, 17 de junio de 2021

CARTA PARA UN JOVEN DE 20 AÑOS

A mí hijo Pablo José, para su cumpleaños 20.


Yo te conocí de niño pero tu no a mí
Y te vi serlo como ver crecer a un cerezo
Una vez hundí escarabajos en una alberca
Y aparecieron en tus manos ahogados
La gente me contaba que me vieron reír en tal lado
Pero era mi sombra pegada al piso de tu paso
Yo fui un niño solitario que buscaba encontrarte
Pero no era el tiempo de los juegos 
Escupí al piso y salieron bestias que me persiguieron
Nunca me alcanzaron y corriendo me hice hombre 
Y las bestias te encontraron 
Las bestias nacidas de mis entrañas y mis juegos 
Hubiéramos sido amigos de pequeños 
Y habríamos encontrado un río para lanzar las piedras
Y las horas 
Te vi crecer, dejar la infancia como se dejan los zapatos de crío
Y correr por un campo 
Un campo de yerba fragante y filosa que te cortó la vida
Pero eso, hijo, es rutina
Y allí vas enamorado y herido 
Que es el mismo corte de nuestro cuchillo.

miércoles, 26 de mayo de 2021

VACUNARSE AFUERA ES UN PROBLEMA DE COMUNICACIÓN

Entre más personas estemos vacunadas, más rápido lograremos la tan ansiada inmunidad de rebaño, que es apenas, el primer paso para controlar la pandemia Covid-19. Dije controlar, no erradicar, porque eso será imposible. 

En países con instituciones gubernamentales efectivas, se está logrando. Hay visión de país y como dije a inicios de año, lo mejor para el repunte de la economía es una población sana para que se ocupe y reordene a la nueva manera de vivir.

En países como Guatemala que exudan corrupción, la vacunación es un unicornio. Las autoridades se resisten a dejar de lado sus históricos modos de enriquecimiento en pos de beneficio propio, en lugar de volverse efectivos, solidarios, humanos, con los ciudadanos que pagamos sus salarios.

Salir al extranjero es la única opción que nos queda como ciudadanos para buscar la salud propia y sobrevivir a la pandemia. ¿Quiénes pueden viajar a vacunarse? Todos aquellos con recursos, información y conciencia. Si lo hacen, los felicito, no podemos quedarnos de brazos cruzados frente a la inoperancia estatal.

¿Quiénes están informados? Somos muy pocos, regularmente lo hacemos por medio de medios de comunicación y redes sociales. Básicamente, la mitad de los guatemaltecos. De esa mitad, es apenas un mínimo porcentaje con recursos para viajar y vacunarse. La pandemia es una triste realidad y no le haga caso a los que por agenda religiosa o ideológica, o mera ignorancia, tratan de negarla.

La vacunación personal por nuestros propios medios nunca solventará el problema del Covid-19 en el país, ya que se necesita al menos el 70% de vacunados para que empiece a funcionar la inmunidad de rebaño. Es decir, 13.5 millones de guatemaltecos con su doble dosis de vacunas. Con las estadísticas actuales de 2,600 vacunados con UNA dosis diaria, hablamos de casi 20 años para que eso suceda.  

Ojo, adquirir la vacuna no es el final del problema como individuo. Evita la muerte, sí, pero significa estar rodeado de otros que pueden morir. La salud de una sociedad se mide de abajo hacia arriba: la sociedad es tan sana como su ciudadano más vulnerable.

Desde el pensamiento individualista, solucionar MIS problemas es aplaudido y está bien. No se puede quedar uno esperando que alguien nos salve. Pero concentrarme en mí mismo, no me hace único ni especial: sigo siendo parte de la masa, aunque rechinen los dientes mis amigos ultra liberales.

Vacunarse afuera del sistema de salud estatal guatemalteco, únicamente le hace un favor al histórico sistema de corrupción, ya que lo que comunica es claro: "los ciudadanos están resolviendo el problema y a nosotros (instituciones) nadie nos audita".

Repito, los que tenemos recursos de hacerlo, hagámoslo. Pero la inmensa mayoría no puede y para eso sirve el puto gobierno: atender a las necesidades de todos, tiene los recursos dinerarios para hacerlo pero ¿dónde están nuestras vacunas y el dinero? 

Le estamos comunicando al gobierno que pueden seguir de brazos cruzados, moviendo papeles, procesos grises, generando excusas, mientras miles de guatemaltecos yacen postrados muriendo en camas de hospital y esto será un largo camino de muerte.

Por eso estoy de acuerdo con lo que dice Peter Véliz: los que tenemos oportunidad de vacunarnos debemos exigir celeridad y eficiencia para que las vacunas lleguen a la gran mayoría de la población que no puede viajar y está desinformada. Es un deber humano.

No debemos dejar que las autoridades piensen que estamos de brazos cruzados frente a su mediocridad. Sector privado y sociedad debemos ser los mayores auditores de las autoridades que nos deben explicaciones.

Tenemos la idea que el mundo cabe en nuestras cuentas de redes sociales, mentira. Afuera hay gente que vive una vida desconectada de internet, a ellos se debe de sumar a la exigencia de vacunas, también son personas, también producen, también merecen.

Lo más individualista que podemos hacer, es lograr que cada individuo exija y reclame sus derechos. Allí está el quid de una sociedad democrática y humana.

jueves, 6 de agosto de 2020

ROBERTO BARREDA NO ESTÁ MUERTO

FOTO ARCHIVO PRENSA LIBRE


Hoy trascendió la noticia del deceso del oscuro personaje que se hiciera famoso por haber asesinado a su esposa Cristina Siekavizza, robarse a sus hijos, desaparecer, cambiarse la identidad, ser capturado y esperar juicio por la muerte de su cónyuge.

 

Murió inocente. Es decir, no fue vencido en juicio. En un país donde la justicia tiene paso de caracol, no alcanzó a condenar a Roberto Barreda por el espantoso crimen que se le atribuye.

 

¿Que él la mató? Todo apunta a que sí. El veredicto de la sociedad lo condenó al ir conociendo los intersticios del caso, era obvio, claro y macabro. La alevosía, la ventaja, la saña con que la escena del crimen estaba - y no estaba - disponible.

 

Es decir, la escena fue limpiada y arreglada para parecer cualquier cosa, menos un asesinato. Las investigaciones fueron dando cuenta de la manipulación del caso de parte de la familia Barreda, con fuertes conexiones enquistadas en el sistema judicial de Guatemala.

 

¿Que si era inocente? Creo que únicamente la familia Barreda lo creía así. Todos ellos, los Barreda de León y compinches, manipularon un sistema apalancándose del músculo político y legal, conocían los puntos ciegos del sistema judicial para usarlo a su favor. Tenían contactos en varias instituciones que le dieron el "mejor" servicio para que el desalmado criminal Roberto Barreda, pudiera escapar con una nueva identidad.

 

La pandemia Covid19 pegó duro en todo el mundo. Guatemala, esa frágil embarcación, no fue la excepción. El sistema de salud pública se ha ido cayendo en cámara lenta y la enfermedad se hizo espacio en el sistema penitenciario, donde contagió a varios acusados de diferentes delitos, que esperaban en presión preventiva, el inicio de su juicio.

 

Barreda era uno de ellos y terminó en el hospital nacional San Juan de Dios. Historia corta: se murió por complicaciones. Más allá de las teorías conspirativas de que esta es otra de sus tretas para huir de la justicia (sin embargo, el Inacif debe de dar cuenta de la veracidad del caso), la muerte de Roberto Barreda es una tragedia. 

 

Repito: la muerte de Roberto Barreda es una tragedia. No por él, si no por lo que representa: un sistema de justicia laxo, cooptado por poderes oscuros que se benefician de lo roto de la sociedad guatemalteca.

 

El caso fue marcado a sangre por una serie de personajes que lo hicieron posible: agentes de la PNC, investigadores del MP, jueces, abogados de mierda, investigadores privados, testigos abandonados a su suerte, presiones de parte de la madre de Barreda - expresidenta del Organismo Judicial -, funcionarios sucios del Renap que facilitaron nuevas identidades a Roberto Barreda y sus hijos.

 

El fantasma de Barreda se mantendrá como una presencia incorpórea y fétida sobre el Organismo Judicial para siempre. Lastimosamente no hubo justicia para Cristina, para sus hijos, para sus padres y hermanos. A ellos, les mando mi solidaridad y cariño.

 

Roberto Barreda no está muerto. Vive en el sistema judicial de Guatemala como un fantasma burlón. Guatemaltecos, es momento de exorcizar de una vez y para siempre a las instituciones que procuran seguridad y justicia para nosotros. Hay que sacar a esos y esas hijueputas enquistados en los tres poderes, que son los que deben de asegurarnos un Estado de Derecho a todos, y no privilegios a pocos.

 

Se lo debemos a Cristina, a sus hijos, a su familia, a las miles de mujeres asesinadas cada año, se lo debemos a nuestras hijas, a nuestras madres, a nuestras hermanas, a nosotros. Matemos lo que Roberto Barreda representa.