jueves, 20 de diciembre de 2012

PLAN PARA EL FIN DE LOS TIEMPOS



me levanté temprano y puse dos monedas de oro
una en cada zapato
la calle es y me espera
los hombres agua para evaporar
nada cambiará se los digo en este cataclismo

coloqué dos huevos fritos con sal
pan y café
y destruí la naturaleza en mi plato
el apocalipsis es constante sepan
pero diferente a cada hormiga
cada anca de res que nos da bistec
cada familia postrada ante la muerte
de la mascota o el padre
esto no cesa amigos no termina
¿y para qué?
fallaron médicos y científicos
acertaron los poetas:
la enfermedad se resuelve en el papel
llevando el petróleo del miedo a un poema
pero nadie nunca 
le hace caso a los locos
a los buenos locos pero sí a los mediocres

dos monedas les digo
cuando caigan los meteoritos y todo esto se abra como una naranja
me sentaré en un parche de grama a ver
me quedaré descalzo y las monedas y su oro
me las colocaré una en cada ojo
mientras cruzo los brazos detrás de la cabeza
que se abre como una naranja 
en las manos de un niño sediento

el barquero tiene trabajo
y merece propina

4 comentarios:

David Durán dijo...

Insisto tus finales tienen una fuerza casi cósmica. "El barquero tiene trabajo y merece propina". Genial

Juan Pablo Dardón dijo...

Gracias David, fue un gusto compartir con vos este planeta.

paco dijo...

Que bueno que el mundo no se fue a la chingada. Si yo hubiera desaparecido sin leer este pedazo de poema tuyo, eso habrîa sido verdaderamente grave!

Juan Pablo Dardón dijo...

Paco, te quiero hermano. Gracias por tu visita :´)