sábado, 3 de enero de 2009

¿CÓMO ME TOCA MORIR?: BALADA DE LA MUERTE MODERNA

Todos a la tumba
Pienso en la muerte constantemente. De cómo me voy a morir o de cómo van a dejar este mundo mis seres queridos, familiares y amigos. Es inevitable. A muchos de ustedes les he imaginado como cadáveres, contritos, sonrientes, agónicos, destrozados, con tiros, ahorcados, en partes por la ciudad, politraumatizados, sobredosis, calvos de cáncer, delgados de sida, inflamados de alcohol.
Claro que yo me sumo antes y muchas veces las situaciones incluyen a varios. Por ejemplo, un atentado en una conferencia sobre literatura contemporánea mientras el grupo de amigos estamos en el escenario hablando de, quien más, nosotros. Un accidente con mis papás y mi hermana de educación especial. ¿Qué pasaría si sólo ella quedara con vida? Y justo cuando reencuentro al amor de mi vida se me muere, ¿o la mato?
Todo esto me persigue desde niño cuando me imaginaba despertando en la casa en silencio y mi familia apuñalada por un psicótico que me perdonó la vida para ver cómo crecía sin nada. Bueno, el patojo este Chew parece que hizo realidad mi sueño, lo cual me pone a pensar en dos cosas: uno, que posiblemente sea yo un adivino auguriador como Leon-O de los Thundercats (pero sin espada), y dos, que no volveré a burlarme de los emos porque de tanto que dicen que se matan ellos, prefieren experimentar con sus familiares.
(Espero entiendan el sarcasmo hacia una sociedad que condena a primeras y de los medios de comunicación irresponsables que rebozan veneno amarillista de sus colmillos al ver una jugosa nota, asimismo, de un irresponsable y haragán sistema judicial. Qué María Magdalena, la santa de las teiboleras, nos proteja).

Negocio y lucro
La muerte es un gran negocio. Fortunas se forjan con ella. A la larga, creo, conviene que la gente se mate. Conviene, claro, para los que nos quedamos. Si la gente no se muriera por cualquier razón, natural o inducida, ¿se imaginan la sobrepoblación que tendríamos? Es decir, tarde o temprano todos se tienen que morir, pero cuando esto nos sucede cerca, pedimos lo contrario. Pero, si con los que estamos, ya el calentamiento global no natural crece bastante, con el resto que estuvieran vivos tendríamos el agua al cuello.
Determinista, lo sé. Pero ser escritor no es ser Cristo. Los Hitler, los Stalin, los Rios Montt, los Mao, los Bin Laden, los Bush han sido necesarios para que nosotros estemos aquí y tengamos a quien odiar, porque el mundo no es el paraíso que propone La Atalaya, donde el león hace la siesta con el cordero. Sorry Aldem Adams.
También lo sé. Este texto es resultado de un bombardeo constante de violencia social. Ya nada nos sorprende, hacemos burla de ello. Si aparece una mujer como rompecabezas, hay burla, si hacen carnitas a un marero en el preventivo de la zona 18, pues que se lo merece (y claro que sí), si juegan futbol con su cabeza, que turbio. Si los narcos se matan a caballo en Huehue o con bastones chinos en Zacapa, que alucinado.

Es normal
Bendita la maquinaria moderna para matar que nos ahorra el sufrimiento. O al menos lo hace rápido. No sé, esto de la muerte me obsesiona. Es tan fácil morirse que no se sabe quien regresará vivo a su casa al final de la tarde.
Por donde trabajo matan choferes al menos una vez a la semana. A uno de mis soldadores lo metieron a un carro, le apuntaron y le robaron sus cosas. Sus pocas cosas. Le pusieron la pistola a la cabeza y le dijeron que recién habían matado a alguien y que si quería ser el segundo.
Este chico tiene 18 años y es normal para él que sucedan esas cosas. La puta madre. Me asusta este mundo y no Guatemala, porque esta violencia es generalizada. El real socialismo decía que el arte humaniza y es vehículo para el progreso. No lo sé. Pero de algo estoy seguro y es que no es herramienta de cambio, ni sujeto de denuncia. El artista plasma su realidad. Otros analizan y hacen lo que quieren con sus interpretaciones. Es como la Biblia.

Microrreyes de celuloide
Hablaba con un gran amigo antes de fin de año que nos estamos convirtiendo en una especie de feudos modernos, donde cada colonia se arma y cierra sus fronteras a extraños. Entrar a una colonia privada es tan fácil como cambiar de país, tiene sus propias leyes y normas. Su propio ejército.
Yo saqué un curso de defensa personal donde prácticamente puedo trabajar de guardaespaldas. La chingada, entre más aprende uno más sabe que más expuesto se está y lo vulnerable del ser humano. De cómo anda gente por allí con la capacidad de jalar el gatillo y matar al objetivo y luego a un par de civiles para no dejar testigos.
Nostradamus predijo el futuro, pero nunca dijo que el verdadero oráculo estaría en una industria, que luego de la armamentista, es la que más lucra con la muerte: Hollywood. Cada vez nos convertimos en una gran película gore de acción, ciencia ficción, drama y comedia. Verla da miedo. Sólo pido que tengamos un buen director.

Flat line
Hace un tiempo, para un trabajo investigativo, tuve que ver los videos que aparecen en youtube sobre ejecuciones. Oh Dios mío. Qué cosa más espantosa. Desde fusilamientos en Pakistán, mujeres apedreadas en Irán, colgados en Estados Unidos, tiros en la nuca en China, degollamientos en los Balcanes.
Ya nunca fui el mismo. Los ojos de los que están muriendo se hacen grandes y se quedan estáticos. Sólo de recordarlo me pongo lívido.
Una vez soñe que moría tiroteado. Otra que un cura del colegio donde estudié, ya muerto por cierto, me perseguía para clavarme un cuchillo. Y lo hacía. Quiero morir de cualquier cosa pero que sea rápido. No le temo a la muerte, sí al dolor.
Morir en tiempos bárbaros habrá sido realmente feo. Digo, en una batalla de Alejandro Magno, o pecador en la Inquisición. Imagínense, de un tajo te cortan una mano y de otro te parten por el vientre casi a la mitad, caes al suelo junto a tus tripas calientes y que mal, justo te cortaron sin tocar venas o arterias importantes, así que paciencia o a pedir que te maten.
O acusado de brujería. O inteligente. Y primero te puyan todo el cuerpo los putos curas, te llenan la panza de agua y luego con una tabla te la somatan como sapo, te meten dentro de un buey de bronce que calientan y la piel se pega como chicharrón a las paredes internas del objeto ese y ni modo, a tres puyas no hay toro valiente, y me pela la verga, yo lo hice, nunca quise escribir eso, ya estuvo, me retracto, no vuelo porque me quemaron las alas y quiero la hoguera que es un carrousel comparado con esto.
Ahora en la Franja de Gaza la gente se muere en explosiones, ¿será doloroso? Dicen que en Hiroshima y Nagasaki la gente solamente miró un resplandor y la luz nunca terminó de brillar. Ciencia y poesía, mis amigos. Ciencia y poesía.

12 comentarios:

A las sábado, enero 03, 2009 10:03:00 a. m. , Blogger guate2006 ha dicho...

Es muy cierto vos. Yo también he pensado mucho en como moriré, pero estoy de acuerdo con vos a la muerte no le temo, al dolor si, y mas que todo a los que se quedan en este manicomio, y nunca he ido a la guerra pero si prefiero una guerra del siglo 21 que una de William Wallace o esas épocas, y como oía hace unos días en la radio vivir en estos tiempos y en este país no es tan malo, simplemente sabes a lo que te arriesgas cada vez que uno sale de casa, así que trato de disfrutar de las cosas pequeñas de la vida, día a día, y tratar de ayudar a quien pueda en el camino.

 
A las sábado, enero 03, 2009 12:02:00 p. m. , Blogger Lunatika Lu León ha dicho...

MMMMM ... Curiosamente yo también he tenido esos sueños, pesadillas para mi, entran a la casa, al carro, donde sea. Justo anoche tuve una. Damn you paranoia!
Es como vivir soñando despierto, soñando en una pesadilla y aferrándote a los momentos buenos, que además son fugaces, porque luego la realidad te regresa.
"Como en la tele, como en las películas", es más frecuente. Vivimos una realidad de película, pero la trama no la podemos escoger.
Nada nos sorprende, todo es normal, que lata que sea normal... Hasta me río de mi anécdota de Zacapa, qué otra no?
Saludos y un abrazo,

 
A las sábado, enero 03, 2009 12:45:00 p. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

La fuckin´ pura poesia esta frase vos!
"Dicen que en Hiroshima y Nagasaki la gente solamente miró un resplandor y la luz nunca terminó de brillar".
Asi es como quiero morirme compadre, de un luzazo! Usted si sabe lo que es bueno señor. Randall Alonso.

 
A las sábado, enero 03, 2009 2:58:00 p. m. , Blogger T. Mercadal ha dicho...

Por eso es que la noche es la madre de ambos el sueno y de la muerte.

 
A las sábado, enero 03, 2009 5:12:00 p. m. , Anonymous Flavio Pivaral ha dicho...

Creo que la mayoría le teme a la muerte porque originalmente fuimos creados para ser eternos... teología quizá, pero para mí la muerte ya es ganancia. En Guatemala ya no se sabe cuando y como te va a tocar.

 
A las sábado, enero 03, 2009 5:49:00 p. m. , Blogger Gabriel Arana Fuentes ha dicho...

creo que nos negamos ha aceptar que la muerte nos quita por momentos el sueño, sí, tememos al cómo, no a la muerte, si a mi me garantizaran que moriré en mi cama tranquilo, andaría en la calle sin paranoia.

 
A las sábado, enero 03, 2009 10:05:00 p. m. , Blogger Analu ha dicho...

hum.... yo desde pequeña sueño con eso y la verdad, creo que cada uno de esos sueños me mata lentamente... lo que si deseo es que mi muerte sea rápida y sin dolor... al igual que tu, le temo al dolor.
cuando viví sola, siempre tenia esos sueños fantásticos. eso de estar lejos de casa me hacia entrar en estados paranoicos algunas veces, y casi siempre despertaba llorando a mares... simplemente deseando que tales sueños no lograran cumplirse, saludos!

 
A las sábado, enero 03, 2009 11:22:00 p. m. , Blogger El Aguafiestas ha dicho...

Te confieso. Yo no quiero morirme, todavía no. Le tengo mucho miedo a la muerte.
Y lo irónico es que ese miedo, ese mismo miedo, no me deja vivir en paz.

 
A las domingo, enero 04, 2009 12:22:00 p. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

Lo mas curioso de todo esto es ver que muchos andamos en lo mismo al igual que vos pienso en ella constatemente, como sera y como va ser en mi caso cuantos años me quedaran y eso. Es muy recurrente y se incrementa mas ahora en el que cada dia tengo que ver como sobrevivo en esta ciudad, al igual que muchos creo que le temo mucho eso si al dolor no quiero que mi muerte sea dolorosa siempre he pensado que me gustaria morir como en el final del padrino 3 cuando ves a un Michael Corleone sentado y viejo cayendo de la silla,esa escena me gusta mucho, a lo que me refiero con eso es que me gustaria estar en algun lugar lejano y observando algo que me hiciera sentir una especia de paz, y decirle a la muerte ya podes venir vos y corte a negro. En fin mi querido JP feliz inicio del 2009 ojala que sigamos vivos para seguir haciendo algo por esta vida en este 2009

slds!
A. Sanchez

 
A las domingo, enero 04, 2009 5:03:00 p. m. , Blogger el Kontra ha dicho...

Puta mano, two thumbs up! Sacaste muchas cosas que igualemnte llevó dentro, los círculos de violencia, el hecho que soy un tipo pacífico precisamente porque conozco mis alcances violentos. La violencia me ha sonreído más de una vez pero menos mal la muerte nunca me ha guiñado el ojo, pero yo ya hice mi paz con ella.

Ciencia y poesía... me quedó con la segunda. Saludos men!

 
A las domingo, enero 04, 2009 7:15:00 p. m. , Anonymous Cristian Mejía ha dicho...

Intermitencias de la muerte: Saramago.(tá bueno el libro, entretenido y hasta cieto punto divertido)
Cuando muera espero que sea de un pijaso, solo uno,!Ah! y sin mucha sangre que me da guaca. (solo gustos) Saludos JP

 
A las martes, enero 06, 2009 1:46:00 p. m. , Blogger Neto ha dicho...

Nitido el sarcasmo.

En diciembre 08 murio bastante gente que conozco. Cancer, baleados, diabetes.

Tal vez un cacho egoistamente, me hizo pensar como queria mi muerte, y no es ninguna opcion ignominiosa. Si pudiera escoger, lo haria en paz, sin tener que dejar mi vida interrumpida. Pero como uno no sabe, enfrentaremos lo que venga. Igual, me gusta pensar que pudieramos escoger...

 

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